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Las chinches de cama son una plaga que seguirá incrementándose en los próximos años


La presencia de chinches de cama son cada vez más frecuentes y lo seguirá siendo, al menos, durante los próximos años, ya que no existe una percepción real del problema por parte de la sociedad y no se adoptan las medidas preventivas adecuadas, apunta la directora general de la Asociación Nacional de Empresas de Control de Plagas (Anecpla), Milagros Fernández de Lezeta, durante una jornada técnica para analizar esta plaga.

 Además, "muchos afectados recurren a remedios caseros para hacer frente a la plaga que, lejos de funcionar, contribuyen a expandirla aún más y, finalmente, el tránsito de turistas y mercancías", ha lamentado la experta. De hecho, todo esto explica que en los últimos años los servicios de control de chinches de cama se hayan incrementado un 70 por ciento en España.

Durante el encuentro Anecpla ha destacado que la infestación de chinches de la cama "no tiene relación alguna con la higiene y pueden encontrarse en las viviendas más limpias o en los hoteles más lujosos". Están presentes en la mayoría de las comunidades autónomas, aunque "tienen una especial incidencia en las regiones turísticas, dado que se asocian al incremento del turismo y al tráfico internacional de mercancías".

Los hoteles y hospitales, donde existe una alta rotación de pacientes y turistas son, junto a las viviendas -especialmente las alquiladas- los espacios más afectados, aunque pueden infestar cualquier lugar, como oficinas, restaurantes, gimnasios, etc. Sus escondites favoritos son los lugares cercados a donde duermen las personas (colchones, almohadas, ropa de cama, cabeceros, somieres o mesillas de noche), pero también podemos encontrarlos en sillas, armarios, cableado eléctrico, rodapiés, tapajuntas o puertas, etc.

 LA SOCIEDAD DEBE INFORMARSE PARA SABER DETECTARLA Y PREVENIRLA

Debido a la dificultad de erradicación y su gran potencial de dispersión, para evitar la proliferación de esta plaga "es imprescindible que la sociedad tenga información suficiente para detectarla y prevenirla", ha afirmado Fernández de Lezeta.

 Asimismo, ha destacado que no son vectores transmisores de enfermedades, pero "sí causan muchas molestias por las picaduras y reacciones alérgicas, ya que se alimentan de sangre humana". Uno de los problemas más importantes para su control es la gran capacidad de dispersión que tiene esta especie, por eso "es muy importante que desde el momento de su detección sea abordado por profesionales especializados".

 Por otro lado, los expertos reunidos han querido reflejar las señales que desvelan que hay chinches. Así, han señalado que la mejor forma de detectar si estamos ante una infestación de chinches es comprobar si tenemos pequeñas manchas y restos de sangre en las sábanas. Si esto ocurre, se debe inspeccionar el colchón, el cabecero, el somier y la ropa de cama, aunque pueden estar escondidas en cualquier lugar, cuadros, cortinas, armarios, rodapiés o tapajuntas.

Lo más habitual, han indicado, es que se localicen en zonas cercanas a las camas y al dormitorio porque se alimentan exclusivamente de la sangre y son insectos nocturnos. "Si despertamos con pequeñas marcas rojas con un mínimo espacio entre unas y otras, generalmente en cuello y brazos, podemos estar ante una picadura de chinche", aseguran añadiendo que "debe evitarse rascarse, pues las picaduras podrían llegar a infectarse".

 ¿CÓMO COMBATIRLAS Y PREVENIR SU APARICIÓN?

 Para lograr un control exitoso de las chinches de cama se requiere de la participación de profesionales expertos, ya que el uso de productos por personal no cualificado "no sólo puede entrañar un riesgo para la salud, sino que puede extender esta plaga", han advertido.

 Junto a los tratamientos químicos existen otros alternativos para combatirlas, como tratamientos térmicos por calor seco, calor húmedo o tratamiento térmico por frío, entre otros. También hay alternativas complementarias como la aspiración o trampas adhesivas, e incluso hay perros que están entrenados para detectarlas.

 No obstante, han sugerido que antes de llevar a cabo el tratamiento hay que lavar toda la ropa de cama, vestidos, etc., a altas temperaturas -al menos 60º-, más aún si se regresa de algún viaje. En estos casos será aconsejable revisar el equipaje y lavar bien la ropa -tanto sucia como limpia- que esté en la maleta. Finalmente, han aconsejado utilizar fundas de colchón antichinches que "evitan que las chinches puedan instalarse en nuestras camas".

Fuente: EUROPA PRESS / 12-11-14

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